Hoy os propongo un simple experimento. Coged cualquier revista, periódico, mirad la tele un rato (estéis en el país que estéis), caminad un rato por cualquier calle donde haya un anuncio publicitario y ahora… fijaros en cualquier anuncios de relojes que veáis –cuidado de hacerlo en fechas altamente festivas. Puede causar obsesión.Ahora os voy a hacer el truco de Magia Borras: ¿Qué hora marcan cualquiera de esos relojes? … Efectivamente, las 10. 10h. Siempre, indiscutiblemente siempre. Y no, no hay truco. Esa es la hora óptima que nos hace comprar relojes. ¿Porqué? ¿Qué es lo que tiene las 10. 10h que nos haga gustar más el reloj que, por ejemplo, las 8.13h? ¿Que es la hora del desayuno? ¿Que todavía te queda todo el día o noche por delante?
Me imagino –pero son elubricaciones- que tiene algo que ver con la Simetría. En un reloj analógico, no sólo las dos agujas forman el mismo ángulo con la línea vertical del 12 sino que además, en un reloj digital las 10 y 10, sigue un esquema sino simétrico, antisimétrico –o simétrico rotado-. Y fijaros que esta es la única hora a la que esto sirve, ni a las 11.05, ni a las 9.15 … ¿Alguna otra sugerencia?
Así que deduzco que la Simetría nos resulta más atractiva, nos agrada más, nos hace desear más las cosas… De hecho, hace un tiempo vi un documental en que a través de varios experimentos, demostraban que las personas que -independientemente de la cultura- consideramos más bellas, son las que más se aproximan a la Simetría. Increíble que eso sea un hecho y no seamos conscientes, ¿no os parece?
Sin embargo, en los últimos años, creo que estamos llegando a una saturación de esa perfección de la belleza y estamos creando diseños cada vez más irregulares cómo reacción a esa armonía –arte abstracto, peinados irregulares, músicas caóticas…-. Aun así, los relojes siguen marcando –inexorables- la Mala Hora.




