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domingo, 11 de febrero de 2018

LA NIEVE Y LOS AFORTUNADOS


Esta semana nevó bastante en París. Aquello empezó el lunes por la tarde y no cuajó. Aunque internet nos perjuraba y aseguraba que aquello iba a ir in crescendo, no acabábamos de creerlo. Pero en efecto, el martes fue un día precioso en el que no cesó de nevar ni un segundo: copos, copos y más copos -por cierto, qué bonita la palabra copo ¿no? Su sonoridad me hace pensar en algo pequeño, frágil-. Poco a poco -y copo a copo-, fuimos testigos de cómo las calles de París se iban volviendo grises, blanquecinas, hasta que, por la noche, cuando ya muchos medios de transporte habían dejado de funcionar, todo era un manto blanco.

He de decir que ese día, mientras me quedaba absorta mirando detrás del cristal revolotear esas briznas de nieve sin cesar, me asaltó esa inquietud de Show de Truman que aparece a veces en la vida: ¿no estaremos metidos en una de esas bolas de cristal donde los turistas más pequeños le dan vueltas y vueltas para ver como caen los copos -más bien bolitas de corcho-?

Sea como fuere, al volver a casa, pisando una nieve -, inmaculada, crujiente -otra de mis palabras favoritas-, repasando todos los balcones, coches, bicis, bancos, arbustos, árboles cubiertos de ése tejido tan blanco, se nos abría inconscientemente la boca, y la sonrisa y nos repetíamos que éramos testigos de algo increíble: la nieve intacta. Para los valientes que se atrevían a disfrutarla, para los afortunados de vivir esos regalos del cielo.


Cuando salió del hospital, ni siquiera se dio cuenta de que estaba cayendo del cielo una nieve sin rastros de sangre, cuyos copos tiernos y nítidos parecían plumitas de palomas, y que en las calles de París había un aire de fiesta, porque era la primera nevada grande en diez años.

El rastro de tu sangre en la nieve. Gabriel García Márquez.

jueves, 2 de marzo de 2017

GALLETAS DE LA CONCIENCIA

Un pequeño homenaje a todas esas personas que te hacen ver el lado bueno que tiene cualquier situación. Desde aquí, gracias.







miércoles, 22 de febrero de 2017

GENIOS AMARILLOS

Desde hace muchos años, y a pesar de las prohibiciones de mis padres cuando era pequeña, veía esa seria de personajes amarillos, llamada simplemente Los Simpsons. Esta serie de animación protagonizada por una familia cuando menos estrambótica, de alguna manera tenía algo de real –intuía yo-, un ligero parecidos razonable a ciertos comportamientos sociales, exagerados, cómo no. Sólo cuando viví en Estados Unidos, me dí cuenta que, de hecho, Los Simpsons era más bien un documental bien realista –al menos de la sociedad estadounidense- donde muchas cosas que se cuentan (los chicos que se encargan de las bolsas del supermercado, las toneladas de comida que se ingieren, etc), eran reales.

A su vez, también tardé en darme cuenta del tremendo trabajo cinéfilo que hay en Los Simpsons. No fue hasta que vi a Bart protagonizar La Ventana Indiscreta de Hitchcock que indagué en el tema y me quedé impresionada. Creedme, si veis este video-recopilatorio sobre muchas de las películas homenajeadas en los Simpsons, se os abrirá la boca inevitablemente de admiración.


Así, me atrevo a decir, que Los Simpsons, y por tanto su creador Matt Groening, se merece un puro reconocimiento atemporal. Algo así como un podium del Olimpo de las series de todos los tiempos. Además de ser una colección de episodios desternillantes y ácidos, son realmente rigurosos, matemáticos y artísticos. Nunca me canso de verlos.

lunes, 9 de enero de 2017

FUTURO DEL SIGLO XX



El Sant Jordi pasado, uno de los libros que me regalé a mí misma fue un descubrimiento muy sorprendente –al menos para mí- encontrado en una esquina de una de las librerías inmensas que exploré en Paris. El libro se llama “Paris au XXème siècle” (Paris en el siglo XX) y es un libro bastante desconocido de Julio Verne –de hecho, fue encontrado por su bisnieto no hace muchos años después que él lo metiera en una caja tras ser rechazado por su editor-.

Después de unos cuantos meses, tras haber avanzado en mi lista de espera, por fin he dado cuenta de él. Este libro, me ha sorprendido bastante y una puede entender porqué el editor se negó a producir un libro tan diferente al estilo fiel de Verne de aventuras imaginarias y científicas como “Viaje al centro de la Tierra” –cuantas veces me habré leído ese libro-, "20.000 leguas de viaje submarino", "De la Tierra a la Luna", o muchos otros.

Este libro, en realidad, tiene un aire mucho más cercano a “Un mundo feliz” de Huxley o “Fahrenheit 451” de Bradbury. Es un libro crudo donde se relata una sociedad lejana completamente industrializada y dominada por la ciencia –cosa que a priori no tiene porque ser negativo-, donde el arte, la música, al literatura pasa a ser algo de lo que avergonzarse o esconderse –esto resulta, realmente, una pesadilla-.

Un escenario como tal, extrapolado de una lógica impacable desarrollada al principo de la era industrial produce una serie de escalofríos y estremecimientos cuando se describe con buena cuenta de detalle –y también una capacidad de predecir el futuro apabullante: ¡se habla incluso de internet!-. Una acaba el libro, triste, sorprendida y tocada. Sensaciones muy diferentes a la que se tiene al salir del centro de la Tierra, por ejemplo.

En cualquier caso, os recomiendo leerlo, es un libro cortito que se lee muy rapidamente. Os asaltará una ola de tristeza, pero también abrirá vuestros ojos a la importancia del arte, de la literatura, de la imaginación.

sábado, 17 de diciembre de 2016

BODAS MUNDIALES


En mi vida he estado en muchísimas celebraciones, particularmente bodas. No es sorprendente, para empezar soy la más pequeña de todos mis millones de primos y casi todos casados (curiosamente el corrector ha optado por cansados). Además, a los 14 años empecé a tocar en un cuarteto de cuerda en bodas y banquetes, con lo que tuve la ocasión de ser espectadora de un buen centenar de celebraciones a lo largo de unos cuantos años. Por si esto fuera poco, cuento además con un buen número de amigos que han ido dando el paso desde hace ya años.

El caso es que este año, al asistir a una boda en Alemania y otra en España, me ha chocado el enorme indicador cultural que puede ser una boda. Tener la suerte de estar invitado a una boda –o celebración del estilo- en un determinado país es una experiencia auténtica donde la gente autóctona saca su lado más tradicional para el disfrute de los demás.

A partir de la muestra sesgada de las boda que he asistido, no puedo dejar de extraer observaciones y comparaciones, aún a sabiendas que sólo he atisbado una ranura de diferentes sitios y costumbres. 

Por ejemplo, nunca olvidaré aquella boda en La Paz, Bolivia donde aunque nos reservamos para un buen banquete, la cena nunca llegó y en su lugar aparecieron una buena retahíla de tequilas intercalados con bailes de pañuelos –no os cuento cómo acabó aquello-; o aquellas manzanillas infinitas salpicadas de sevillanas en la boda de mis amigos Susi y David en Jerez de la Frontera; o los juegos interminables entre plato y plato que todos teníamos que realizar a petición de los novios o los amigos en una boda en Mainz, Alemania; o esa boda llena de tapitas y juegos organizados por Francesc y Marta en un pueblo cerca de Girona de cuyo nombre no quiero acordarme; o ese buffet libre de pasta y pollo en pleno jardín con su arco de boda de una buena película holliwoodisense de mi amigos Jackie y Casey en California; o las cantidades infinitas de comidas y bebidas de las bodas aragonesas rematados por unas migas a la pastora a las 5 de la mañana; o el abrazo inmenso que nos dieron los novios de Bolivia al darles su regalo de boda: una batidora de 20 euros –al parecer la costumbre es no regalar nada en esas bodas-.

La verdad es que no estoy segura si estas características reflejan la manera de ser de la gran mayoría de los ciudadanos de su país, pero, en cualquier caso, no deja de dar una referencia más abierta a una única perspectiva de un evento en la que varias generaciones se dan la mano para disfrutar un día con sus seres queridos de la mejor manera que ellos encuentran. Que vivan los novios.

sábado, 26 de noviembre de 2016

EL QUID DE LAS COSAS

Esta semana, tuve la ocasión de asistir a una tesis sobre Filosofía de la Ciencia y escuchar casi cuatro horas de preguntas, reflexiones y cuestiones fundamentales. La verdad es que, en pleno siglo XXI donde todo funciona con plazos, objetivos y resultados, me resultó un viaje al pasado a, quizá, aquella época en la que los filósofos griegos se reunían para preguntarse el porqué de las cosas.

Este video no llega a esos niveles, pero no deja de descubrirnos miradas mucho más profundas de lo que existe aquí y ahora. Desde aquí, os invito a verlo y a tomaros unos minutos para la reflexión y la imaginación. Ya me contaréis.

 
  (Subtítulos no disponibles en castellano todavía)

domingo, 23 de octubre de 2016

LA CUENTA DEL TIEMPO



Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj 

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj. 

Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa. 

Julio Cortazar

martes, 6 de septiembre de 2016

AVANCE MODERADO



Llevo ya unos días en los que no puedo de dejar de mirar horrorizada esa gente que deambula por las calles, cual zombis salidos de un manicomio hablando por un teléfono invisible mediante el manos libres. Me resulta una imagen esperpéntica, como salida de una novela de Bradbury ver la imagen en la que, cada uno, dentro de su individualidad pública, comparte su conversación completamente personal y, sinceramente, que a nadie le interesa con los de su alrededor.

Muchos dirán, y con razón, que esto ha sido así desde el inicio de la era de los móviles. En efecto, así es, recuerdo el horror que causaba, allá por el año 2000, ver a gente hablando por la calle, como si no tuviera un sitio donde hacerlo. Imagino que nos hemos acostumbrado a esto y es ahora, cuando la gente le hablar ya no a una máquina, pero a una persona invisible, lo que me causa estupor. El otro día, sin ir más lejos, pensé que la persona que venía hacia mí, me iba a hacer algo, ya que gesticulaba y musitaba sonidos ininteligibles mientras se acercaba a mí.

Supongo que esto no es más que otro de esos inventos que han cambiado la sociedad, en mi opinión, para peor. Se que es cuestión de opiniones y respeto aquellos que le vean el punto bueno a este artilugio –excepto el claro caso de la conducción-. Sin embargo, existen otros casos en los que me gustaría echar las manecillas del reloj hacia atrás. Por ejemplo, el uso de los grupos de whatsup que, bajo mi punto de vista, ha acabado con las relaciones profundas y las ha limitado a algo superficial, a enseñar una imagen y poco más. Otro ejemplo, el –para mi gusto, detestable- uso del twitter en las conferencias científicas. En efecto, resulta que ahora cuando los científicos "modernos" exponen sus resultados en una conferencia, se toman su tiempo para adornar la charla con chistes malos –muy malos- que luego son aclamados en twitter como si de un circo se tratara. Por el caza-pokemons, ya no voy a ni a nombrarlo, porque no puedo ni empezar a entender como tanta gente inteligente puede realizar semejante derroche de neuronas.

En fin, podría seguir con una larga lista de inventos que no creo que hayan beneficiado mucho la sociedad, pero no lo voy a hacer. En su lugar, voy a enumerar algunos de los inventos que SÍ nos han hecho más felices: la fregona, la maleta de ruedas, el ventilador, el café con hielo, el skype, los vuelos baratos, los juegos de mesa, los picnics en los parques, la poesía, el sushi, y un sinfín de cosas más que, efectivamente, ganan en cantidad y calidad a los inventos horrendos. Dejemos entonces, las manecillas del reloj en sitio.

sábado, 27 de agosto de 2016

PLANETA NO-IMAGINARIO

Esta semana, ha sido públicamente anunciado uno de los hitos que toca más de cerca a la Humanidad como Humanidad: la detección de un planeta girando alrededor de nuestra estrella más cercana, Próxima Centauri. Este descubrimiento, que además tengo el orgullo de decir que ha sido protagonizado por varios amigos míos -un besazo desde aquí Guillem,  Cris y Zaira-, me ha dado también unas ligeros escalofríos al recordar esa fantástica novela de Ray Bradbury llamada Crónicas Marcianas. Me he puesto a imaginar como, en unos años en que nosotros ya no estaremos en la Tierra, pero quizá sí nuestros descendientes, seguiremos con nuestro ritmo de apisonadora y destruiremos cualquiera que sea el Mundo que elijamos estrenar. Ciertamente, esto no es más que Ciencia Ficción a día de hoy.

Sin embargo, una puede reflexionar qué hay implícito en nuestra naturaleza para comportarnos así y quizá, todo venga motivado por este afán de llegar a alguna parte, a darle sentido a las cosas, a nuestra vida, aunque sea ficticio, aunque no hayamos disfrutado durante el camino. Vamos, que la gran mayoría de nosotros tendemos a protagonizar un anti-viaje a Ítaca. Quizá si aprendemos a saborear un paseo, un momento tranquilo, una partida de cartas con los padres, o unas risas con los amigos, no haga falta irnos a buscar un mundo todavía mejor, porque ya estemos en el lugar donde querríamos estar.


(Subtítulos sólo disponibles en inglés)

jueves, 14 de julio de 2016

FISICARTE

En estos días en que el mundo gira, pero nosotros tratamos de girar más rápido que él en un vaivén de viajes, congresos, fechas límites y visitas; ahí va un respiro en forma de un poco física para explicar un poco de arte -o un poco de arte para explicar algo de física-.

 

sábado, 9 de abril de 2016

IMAGEN O SEMEJANZAS



Resulta que, al igual que somos incapaces de contemplar nuestra galaxia precisamente porque vivimos en ella, somos incapaces de observarnos a nosotros mismos físicamente. Para ello, usamos aproximaciones como espejos, fotos y comentarios sesgados para hacernos una idea. Pensamos, a priori que se trata de una metodología bastante robusta, pero se nos olvida tener en cuneta que los que interpretamos los datos no podemos ser nosotros, porque entonces somos todo menos objetivos.

Sin embargo, existen momentos cualquiera, de esos que te pillan desprevenida o llena de lúcida –vete a saber- y descubres que existen otras interpretaciones muy distintas a aquellas que nuestra mente se ha empeñado a escoger. Y justo, en ese momento, decides que no volverás a malinterpretar los datos erróneamente y contemplarás todas las opciones que pueden apuntar los datos.

En otras palabras, que somos mucho más bellos de lo que pensamos, como ya apuntamos en su día.

jueves, 24 de marzo de 2016

SIMETRÍAS CENTRÍFUGAS

Un ejemplo de cómo la meticulosidad, la autenticidad y el buen hacer siempre es garantía de éxito. Un "me quito el sombrero" para Wes Anderson.

miércoles, 9 de marzo de 2016

MECANISMOS ACUOSOS


Me distraje contando las lágrimas, pensando en cuán curioso es el mecanismo humano de llorar, de que el dolor y la pena nos salga por los ojos. 

El pergamino de la seducción. Gioconda Belli

miércoles, 27 de enero de 2016

VIVOS



Que viva la gente que no se toma la vida demasiado en serio, 
que vivan aquellos que hacen locuras,
que vivan los que nunca les podrán quitar lo bailado,
que vivan las risas que provocan dolor de estómago,
que vivan los caprichos, las niñerías y las corazonadas.

Que viva el amor, el humor y la simplicidad de mente,
que viva el tiempo perdido en una buena conversación o un paseo memorable,
que viva el Sol, la luz y la alegría,
que viva la salud y la sonrisa,
que viva la poesía, el arte y lo auténtico,
que viva la música.

Que vivan las ganas de hacer de todo,
que vivan los grandes amigos, las cartas y los reencuentros,
que vivan los padres, los amantes y los pequeñuelos,
que viva la incertidumbre y la posibilidad de echar la vista atrás
que vivan las vidas que dan grandes rodeos,
que vivan los caminos entrecruzados y las ostias-aprendizaje
que vivan las cicatrices, las arrugas y los nervios primerizos.

Que viva la esperanza, esa copa y esos kilos de más,
que viva el orgullo de sabernos vivos,
que vivan la enorme cantidad de elementos que nos hacen estar vivos.

Que vivan.

domingo, 17 de enero de 2016

DIALECTOS CULTURALES


(Un abrazo desde aquí a Manu por el descubrimiento de este vídeo)

En estos días en que no hace mucho venimos de atiborrarnos de comilonas, pasteles, turrones y demás cosas deliciosas –a la vez que saturantes-; una llega a Francia con la idea de ingerir alimentos de color verde y no ver azúcares durante una temporada y, ¿qué se encuentras?. Si, en efecto, el típico Roscón de Reyes (la Galette de Rois) que nosotros comemos el día 6 y punto, y en Francia es la estrella indiscutible en todos los reencuentros míticos con los amigos, los del grupo de trabajo, los de la institución, etc. Y la Galette sólo desaparece de nuestra vista el 31 de Enero. Esto sí que es extender unas navidades y lo demás tonterías.

En relación con el aspecto nutricional y comensal, un elemento de observación curioso y que adoro de los franceses es el tiempo invertido en diseñar las comidas –no necesariamente en fiestas navideñas-. Cuando una prepara una comida para franceses, hay que pensar en qué hacer como aperitivo –algo que vaya con el plato principal- y acompañarlo de un vino acorde –también puede ser champagne-; después se piensa el plato principal con otro vino adecuado y finalmente, el postre viene acompañado de otro vino diferente –éste puede ser preferiblemente dulce o champagne- y variedad de cafés. Al final toda la comida viene a ser una típica comida española de tres platos y postre, pero el hecho de que tengan unas reglas marcadas para cada parte y consideren un preámbulo y una conclusión, me parece muy elocuente; casi, como interpretar una obra de teatro.

Otra extensión temporal algo exagerada que tienen los franceses es que, oficialmente – y no me lo invento- tienen tiempo para desear año nuevo –lo que viene a ser enviar les Voeux de nouveau année- hasta el 31 de Enero también. Esta idea es muy práctica y divertida –aunque algo desconcertante-, y permite felicitar sin prisa, con calma pensar bien cuales son los deseos que quieres para la otra persona. Sin embargo, lo que más me fascina de esta felicitación es la formalidad y la extremada educación –al menos a un nivel más profesional-. El otro día, haciendo los papeleos de mi nuevo trabajo, estuve con secretarios varios que se llamaban entre ellos para pedirse información. Lo que más me sorprendió es que cada vez que se llamaban escuchaba aquello de “Buenos días, para comenzar, déjeme presentarle mis mejores deseos para este año nuevo, que sea un año lleno de éxito y logros profesionales”, a lo que la otra persona respondía una retahíla del mismo estilo y ya después, empezaba el papeleo. ¿Bonito ritual, no?

En fin, que adoro ver como funciona el mundo en otra parte diferente al que conocemos para adoptar luego las costumbres que nos gustan a nuestro mundo particular. Si en E.E.U.U. la diferencias eran realmente abismales; en Francia son mucho más sutiles, son más bien variaciones o dialectos de las nuestras. Todos nos podemos reconocer en muchas de sus consignas y por tanto, reconocernos un país que está muy cerca de nosotros –no sólo geográficamente-.

lunes, 28 de diciembre de 2015

LUZ, PALABRA, SONIDO



Una compilación de belleza
Un caramelo que se deshace lentamente
Un conjuro de poesía en movimiento
Una historia como el trigo, la brisa, los olivos
como el puñal, la luna, la sangre, la muerte
Un canto al aire, a la tierra, al fuego
Un trozo de Aragón, de Turquía, de Lorca
Un aluvión de fotografías casi pintadas a mano
Un enorme nudo en el estómago
Una tragedia antigua como la tierra

Id a a ver la Novia, es todo eso y un sinfín más de cosas que no caben en una publicación. Brava Paula Ortiz. Muchos éxitos para un trabajo bien hecho.

lunes, 21 de diciembre de 2015

NAVIMETRAJES

Aprovechando que estamos en fechas muy navideñas y que esta entrada es la número 666, os dejo con un par de películas que seguro que harán las delicias de estas Navidades: ¡oh, oh, oh! Disfrutad

La venganza de Dimitri


Mary Poppins

jueves, 10 de diciembre de 2015

LA ALEGRÍA ACELERADA

Con todo este huracán pre-navideño, combinado con cambio de casa y de lugar de trabajo, me embarga el estrés, y la alegría, y la emoción, y el cansancio y los nervios, y la risa, y las sonrisas, y la ilusión y la morriña y la farándula… Habrá, pues, que bailarlo.

jueves, 3 de diciembre de 2015

SERES MUSICALES

Mi amiga Cris –un abrazo desde aquí-, que es una de las personas más interesantes que conozco, además de mejor persona, siempre me recomienda joyas estupendas: libros, conciertos, obras de teatro, películas, videos, etc. Será porque es una persona que le pone pasión a todo lo que hace en la vida. Hace poco, me recomendó que viera esta charla:



Lo acabo de hacer y me ha parecido subyugante. Ahí os la dejo por si tenéis veinte minutos para abandonar las cosas banales y daros un garbeo musical a través de la historia y las culturas. Interesante de los pies a la cabeza.

lunes, 30 de noviembre de 2015

PLUMAJE INTERIOR



Siempre me he considerado una persona diurna, es decir al máximo de mis energías por la mañana y con un apagamiento paulatino con el tiempo que hace que llegue por la noche en estado bastante catatónico, sobre todo entre semana. Este tipo de personas somos lo que los científicos denominan alondras. Por otro lado, los llamados búhos, son aquellos que experimentan justamente el comportamiento contrario. Las primeras horas del día las viven en un letargo y conforme pasan las horas se van desperezando para llegar al grado máximo de actividad por la noche.

Todos conocemos personas de ambos tipos. En particular, en el mundo de la ciencia –en le que cada uno cincelamos nuestros horarios y costumbres a nuestra manera- es bastante común encontrarse búhos por doquier. Es más, recuerdo que durante mis estudios universitarios, había gente que sólo veía en fiestas porque nunca coincidíamos durante el día.

Lo curioso de esto, es que hasta hace poco se pensaba que esta clasificación de cronotipos era básicamente universal para clasificar a los humanos: se es búho o alondra. Es más, hasta ahora se había medido que las alondras suelen irse a dormir unas dos horas antes que los búhos. El caso es que estudios recientes han encontrado que existen dos tipos de personas más: los energéticos –aquellos que están activos mañana y noche- y los ralentizados –aquellos que se sienten apáticos todo el día-. Colibrí y albatros proponen bautizarlos en este artículo.

El caso es que ser del primer grupo, energético, está casi casi del orden de los superpoderes, ya que en media son los únicos que son capaces de dormir media hora menos que los tres otros grupos. En mi caso, aunque adoraría ser colibrí, me temo que no puedo dejar de bostezar continuamente a eso de las once de la noche. No deja de ser una lástima, porque sigo manteniendo que la vida es demasiado corta para pasarla durmiendo.