martes, 26 de junio de 2012

ENGRANAJE PERFECTO

A veces, la vida nos ejerce la presión de parecer estar plagada de movimientos tan exactos como estos. En los que un milímetro más allá fastidiaría lo que por contra sale a la perfección.



Todas aquellas múltiples veces que las cosas no nos parecen satisfactorias, quizá no sea porque una pieza está fuera de lugar o quizá sea porque el camino esté siendo más largo para que la hazaña final sea más grandiosa. Cuestión de apuntar bien.

sábado, 23 de junio de 2012

NOCHES DE LUNAS TARDÍAS

Feliz noche de San Juan a todo el mundo. Que enterremos lo dañino. Que esparzamos lo floreciente.



La inercia del presente era la fuerza que gobernaba a Dionysius Hollfeld. Era un joven sólo preocupado por vivir el presente, por reír cada momento de su vida, por reírse de si mismo, de los demás, de todo y de nada. Las dimensiones de su físico hacían juego con su risa. Sonora, fuerte, expansiva y exagerada. Decidía sin pensar. La balanza de su destino se inclinaba por los contrapesos de la intuición y la inmediatez. En Él no habitaba el drama que a los hombres supone existir. En Él, el peso del destino era liviano. La vida parecía flotar a su alrededor como si la muerte no existiese, como si su risa fuera eterna. No era un exceso de confianza, no era irracionalidad, era, sencillamente, un alegre desinterés.

El coleccionista de sonidos. Gabriel Trias de Bes

martes, 19 de junio de 2012

ENTRAÑAS



Suele pasar que con la edad nos vamos dando cuenta de la generosidad absoluta de la que están hecha nuestros padres.

Ellos son, en primer lugar, las personas que más tiempo nos han conocido, es decir, toda nuestra vida desde el primer segundo. Nos han visto crecer y cambiar continuamente, desde el momento en que les agarramos el dedo o el pezón con fuerza, pasando por infinitud de momentos hasta llegar a hoy… Comenzar a andar, montar en bicicleta o nadar, nuestra primera rebelión, nuestro primer desengaño, casi todos nuestros cumpleaños, la primera partida del hogar, el primer examen suspendido, la primera gripe, las vacaciones infinitas en cualquier playa, las comilonas de los domingos, los chocolates a la taza de los días tremendamente especiales, los despertares o arropamientos, los cantos emocionados, las enfermedades reconfortadas, los helados más grandes de la cartelera como premio a las buenas notas, la confrontación de cualquier esfuerzo necesario para nuestro bienestar…

Y todos estos momentos, felices muchos, dolorosos otros, construida sobre unos grandes cimientos de amor infinito… A pesar de la gran incomunicación –sobre todo en la fase adolescente-, jamás nos han dejado apoyar, de apreciar, de ver todo lo bueno que tenemos y somos, de confiar, de darnos la seguridad de que todo saldrá bien y, sin lugar a dudas, de estar dispuestos a dar su vida por ti.

Conforme nos van saliendo canas y arrugas y vemos como a ellos les salen achaques, nos vamos acercando más al conocimiento de estos padres maravillosos con la urgencia del tiempo que apremia… En una edad en la que ellos ya no deben cuidar tanto de ti, sino todos de todos mutuamente y al unísono; sientes que son unos seres increíbles, que son fabulosos, que te quieren con locura, que todo lo que somos se los debemos a ellos, que somos capaces de reconocernos en ellos, que tienen la pura esencia de un par de niños y que, en el fondo, esta bien que una no pueda escogerlos. Siempre acabamos teniendo los mejores padres que nos podrían haber tocado en suerte.

Como me decía ayer una amiga, tú nunca sabes lo que te han querido tus padres hasta que tú misma te conviertes en uno. Desde aquí un abrazo de polluelo grandioso.


Y le dio muchos besos, de esos besos especiales que sabía dar ella, unos besos que no se parecían a ninguna otra clase de besos, besos con los labios apretados que se grababan en su frente, en sus mejillas, en su pelo, y tardaban una eternidad en deshacerse, besos como túneles, como puentes, como lazos con dos nudos, los besos de mamá.

Almudena Grandes. Los aires difíciles

viernes, 15 de junio de 2012

FRAGMENTOS DEL INSTANTE



Por muchos libros que lo cuenten, nunca he sentido que un instante se me hiciera eterno. Esta idea me resulta demasiado abstracta. Sí he conocido la intensidad extrema de ciertos momentos que, fugaces, nos dan qué pensar durante largo tiempo. Jamás me ha parecido que un segundo duraba horas, sino más bien al contrario: uno experimenta los acontecimientos decisivos de su vida a una extraña velocidad. Y entonces, burlado, uno se pregunta: ¿a quién le ha sucedido esto?

El último minuto. Andrés Neumann

lunes, 11 de junio de 2012

CORRIENTES SUBMARINAS

Son curiosas las marejadas de la vida, ¿no? Justo un año después de que viera con ilusión desbordante como la vida me arrastraba hacia uno de mis sitios añorados y que dos semanas más tarde, cambiara la corriente del rumbo para acabar kilómetros al sur, --como si mi barca se hubiera transformado en una patera-, la marejada volvió a aparecer de nuevo con soplos en la misma dirección que el año interior… Aunque fue una brisa momentánea y no hemos vuelto a tener noticias de ellas, no deja de tener su gracia que en el correo lo único que cambiara fuera el 2011 por el 2012 pero la fecha se mantuviera exactamente la misma.

Estos días, casi en el aniversario de mi regreso a España desde los Estados Unidos, otro golpe etéreo de nuevo apunta en la misma dirección, aunque a través de otra vía distinta… Tras sopesar mi situación actual, debo reconocerme que todavía no ha llegado la hora de embeberme en esa ciudad que me atrapó hace mucho tiempo y que me tira, me afloja y me tira… Aunque todavía puede haber sorpresas.

Y ante tanta marejada e ironía, una no puede dejar de preguntarse, ¿cuál es el extraño mecanismo por el que la vida te apunta un sitio pero nunca en el momento adecuado? ¿y cual es el motivo de este desvío de caminos en el tiempo? ¿Es que era necesario hacer un alto en el –ya conocido- Sur? ¿Es que tenía que arreglar, zanjar, limpiar, aprender y tomar opciones adecuadas aquí?

Si, se me ocurren bastantes razones… En estos meses que llevo por estas tierras redescubiertas, han ocurridas muchas cosas… me he reconciliado con viejas huidas, he conocido a gente apabullante, he vivido momentos muy especiales, he conocido el placer de trabajar a gusto, han renacido viejas amistades, se han clarificado otras que no lo eran, me he demostrado que está en mi mano trabajar en muchas de las cosas que me gustan y me apetecen, he dado un paso importante en mi propio abastecimiento personal para ser cada día más feliz… En definitiva, parece que unos meses aquí han cundido como años en otras épocas…

Se que vidita sabe lo que se hace y que le encanta ser irónica… También se que lo bueno se hace esperar… y llega, siempre y cuando nos esforcemos diariamente por vivir todos los aspectos de nuestra vida actual de la mejor manera posible.

jueves, 7 de junio de 2012

CON TODO EL SENTIDO

Una amiga mía –un besazo desde aquí Ana-, me acaba de pasar esta preciosidad de corto. Interesantemente, los creadores de esta idea sólo pretendían hacer un regalo de aniversario de la boda de sus padres. Una vez ideada la sorpresa, productores y agencias publicitarias decidieron producirlo y patrocinarlo.



De aquí extraemos una gran lección que –una vez más- deberíamos tener siempre grabada a fuego.

Hay dos maneras de vivir la vida. Puedes vivir lamentándote de todo lo que te falta, quejándote por el sentido que la vida no te dio… O aprovechar al máximo lo que sí tienes.

A ver si esta vez, no se nos olvida.

martes, 5 de junio de 2012

LAS CONDICIONES INICIALES



Es difícil calibrar el efecto de los bebés-niños… Nosotros no recordamos lo qué sabíamos, entendíamos, sentíamos o apreciábamos cuando teníamos dos o tres años… Por eso nos es muy difícil conseguir ponernos en la piel de ellos ahora… Por defecto, tendemos a pensar que lo que ellos quieren es satisfacer sus necesidades básicas: comer, dormir y protegerse del calor o frío… Y por supuesto, les podemos mostrar y dar cariño y amor para que, además, se sientan arropados…

Sin embargo, ¿no os habéis topado alguna vez con niños que parecen saber bastante más? ¿No os ha pasado ver un sexto –y séptimo incluso- sentido en estos niños? Es como si a veces, supieran captar la tristeza, la alegría, fueran capaces de detectar cuando una persona es importante para su padre o madre, les incomodara la extraña pegajosidad de que nos contagiamos los adultos al dirigirnos a ellos, y muchísimas cosas más, estoy segura…

Es posible que estos niños sean los que en el futuro serán más tendentes a pensar demasiado, a construirse su mundo particular e individual… Yo me imagino que ser niño con esta intuición extraña debe ser como estar encerrado en una jaula … Captas cosas que aparentemente el resto del mundo parece no captar y como no se las puedes contar a nadie, te las acabas guardando para ti solo porque intuyes que ya nadie las va a entender… Es como los primeros lingotazos de la palabra soledad.

A veces, me parece ver todo esto en las pupilas de algunos chiquitines, pero quizá no sea más que un intento de reflejarnos en ellos mismos… Sea como sea, aprendamos de ellos todo lo que podamos porque con una rapidez supersónica irán acercándose al adulto estándar en que, muy a nuestro pesar, todos nos acabamos conviertiendo.

viernes, 1 de junio de 2012

EXPERIMENTANDO



Si consigues que se pongan en pie cuando deberían estar sentados, que suden y se agiten cuando deberían estar guardando las formas, que sonrían cuando deberían aplaudir con toda corrección... Yo me imagino que si consigues cautivar a cierta gente a la que toda su vida se le ha dicho lo que tiene que hacer, gente demasiado joven o que tiene demasiado miedo a lo que sea creo que, en cierta manera, les pones a funcionar el cerebro y les haces pensar que a lo mejor pueden hacer algo. Para eso es el rock’n’roll, para darle al interruptor y hacerles ver que hay otras posibilidades y que es una tontería no probarlas. Puede ser que no consigas ser feliz, pero menuda jodienda es no intentarlo. Es como suicidarse nada más nacer.

Janis Joplin

martes, 29 de mayo de 2012

MELANCÓLICOS



¿Cómo nos comportaríamos si éste fuera nuestro último día como raza humana? Si, si supiéramos con certeza que ya no nos quedan más vidas, más deudas, más hipotecas, más océanos, más ordenadores, más amor, más tecnología, más naturaleza, más familia, más trabajo, más amigos, más nada… Si supiéramos que nos encabezamos directamente hacia la desaparición.

Sé que muchos nos hemos planteado esta hipótesis varias veces…. Y si, conozco la primera respuesta que viene a nuestras mentes -calenturientas-… Sé de hecho, que muchos nos hemos propuesto vivir cada día con la misma urgencia... Pero no estoy segura que hayamos entendido bien el concepto. La nada es algo demasiado abstracto como para hacernos realmente a la idea.

En casi todas estas hipótesis, podemos llegar a imaginar una bomba mortal, en un terremoto, qué se yo… Pero, ¿qué hay si éste, nuestro planeta, nuestro Sistema Solar al completo se destruyera en pedazos minúsculo y nosotros con él?. Una manera de aproximarnos a esta sensación la podéis ver en esta pedazo obra de arte del gran mago Lars Von Trier, Melancholia.

No, no es una película catastrófica -para eso ya tenemos las noticias diarias-, es una película sobre como la destrucción del mundo puede darnos la serenidad imprescindible. Y todo ello decorado con escenas increíbles, cielos con dos lunas, Tristanes e Isoldas de Wagner y ocho minutos iniciales que quitan el aliento. Espero que no sólo os deje indiferente, sino que a partir de ahora, este mundo tenga otro color.

Erróneamente y en sentido impropio solemos dar el nombre de melancolía a la tristeza, al mal humor o, simplemente a la cachaza. Hemos dicho que la melancolía se manifiesta en la tristeza, pero no por ello se ha de confundir aquella con ésta. De tales predisposiciones a la melancolía nadie está libre en absoluto, ni aún el estoico, el sabio, el dichoso, el sufrido, el piadoso o el representante de Dios. Todos llegan a sentir estos malestares, en mayor o menor grado, durante periodos mas o menos largos. Si diéramos al concepto en cuestión tal significado, deberiamos llegar a la conclusión que la melancolía es el carácter inalienable de todo mortal.

Anatomía de la Melancolía. Robert Burton.

viernes, 25 de mayo de 2012

LA TIERRA DEL HIELO Y FUEGO II

¿He mencionado alguna vez lo absolutamente increible que es Islandia? Pues por si acaso, aquí tenéis una segunda opinión.



Rum tukun turukukukun.

miércoles, 23 de mayo de 2012

REMEDIOS PARA ENREDADOS

Existe una ley no escrita que predice la evolución de nuestra incapacidad de ser entendidos con el tiempo. Cuanto más mayores, más complicados nos hacemos y nuestras relaciones cada vez son más complejas, menos simples, menos puras… Es como si, con la edad, nos fueran creciendo múltiples filamentos que no dejan de enredarse con los de los demás…

Debido a esto, llega a un momento en nuestra vida en que debemos aprender a mantener un balance importante: la de protegerte a ti mismo, la de ser bueno pero no tonto, la de cuidar a las amistades verdaderas, y la de dejar de gastar energía en la gente que no lo merece…. Acarrear con esta máxima por la vida, exige un esfuerzo y una cordura monumental para lograr seguir siendo una persona honesta y buena, ampliar tu gente querida, sin dejar que te dañen, sin sentirte sola y débil.

Desde luego, hay otras opciones tales como dar carta blanca a todo aquel que se nos acerque... pero eso nos haría sufrir innecesariamente –probablemente esto ya lo habremos probado antes de llegar a donde estamos-. Otra opción sería desconfiar de todos… pero eso nos haría desgraciados y nos aislaría –y esta si que debe ser la última opción-.

Finalmente, la otra opción es esgrimir la sinceridad absoluta en cada uno de nuestros actos. Ser sincero y decir qué es lo que ocurre, lo que no podemos saber si alguien no nos lo explica, sin enfados, sin lamentos, con comprensión. Lamentablemente, esta opción funciona excepcionalmente –crea amigos para toda la vida- sólo si las dos personas lo usan, si no es así… No nos queda más remedio que sobrepasar las desviaciones del equilibrio con resignación y esperar que algún día, con el tiempo todos evolucionemos lo suficiente para ser más sinceros, más honestos, más cabales.

domingo, 20 de mayo de 2012

RISK CARTOGRÁFICO

De toda la vida, me han encantado los mapas. Una camina por calles desconocidas, se pierde en callejones inimaginables, tropieza con placetas desiertas en medio del bullicio, intenta retener en la memoria nombres de calles que nunca ha escuchado… Y luego, cuando llegas a tu refugio, resulta que coges un mapa, en el que toda esa información estaba condensada a priori, en la que puedes recrear paso por paso todos aquellos parajes que has atravesado, racionalizar el motivo de la desorientación, identificar el resultado de la pérdida, marcar los sitios donde te ha sorprendido la vida y mucho más… Es como tener un trozo de papel con infinita sabiduría autocontenida.

Pues bien, todos aquellos amantes de los mapas como yo, debéis saber que, generalmente esas representaciones del mundo que cuelgan en muchos muros de nuestras casas, escuelas o ilustran libros de geografía, no representan la realidad… He aquí una explicación:



Existen teorías conspiratorias que hablan de la casualidad de que precisamente los países desarrollados aparezcan más grandes que los subdesarrollados, mientras que podría haber otras soluciones representativas donde el efecto fuera, precisamente, el contrario. Sin embargo, el motivo es, como muchas veces, matemático. Que los diferentes tamaños del mundo nunca dejen de sorprendernos.

martes, 15 de mayo de 2012

EN EL ZENITH



Os parecerá increíble, pero en tan sólo cinco días he asistido a una de esas marejadas de horas arrebatadas al sueño, de montañas rusas emocionales que ascienden de una profunda incertidumbre provocada por el temor a las errores humanos a sonoras carcajadas desatadas por el motivo más absurdo, al bautizo de colegas en amigos con todas las letras, a la comprensión de las personas a través de cigarrillos apurados en cielos plagados de estrellas, al apoyo incondicional otorgado sin otro motivo que una simpatía innata nada predecible, al disfrute de la ciencia y el conocimiento con banda sonora incorporada, al respeto de las diferencias, a la identificación en lo opuesto de lo mismo, al enorme poder de la humildad, a la belleza en estado puro...

Es demasiado difícil de expresar en palabras, pero hace unas horas, cuando le ganábamos la carrera al Sol para darnos el lujo de darle un disparo a una preciosa nebulosa planetaria simplemente por diversión, recordé algo que me dijo una vez un buen amigo: que una de mis grandes habilidades era que aún a pesar de las circunstancias –a veces más a favor, a veces no- siempre he sabido rodearme de la gente adecuada, esa que no te toca, sino que escoges. Por muy imposible que pareciera. Un besazo desde aquí a todos mis imprescindibles. A todos los que hacéis que ésta, mi existencia, sea primaveresca.

jueves, 10 de mayo de 2012

CANSANCIO ESPÍDICO



Aissshhh… Es que no aprendo, ¿¿¿eh??? Ale, ya llega el jaleo, las visitas, el trabajo duro pero motivante, las preparaciones, la presión del reloj y… el manojo de nervios en el estómago. Y es que siempre me digo lo mismo… Lo mejor que puedes hacer es descansar bien, tranquilizarte y estar con la cabeza fresca y lúcida…

Y claro, eso mismo es lo que me hace revolverme en la cama, una y otra vez, una y otra vez, hasta que me pongo a leer y a escuchar musiquita para acallar el runrún cabecil… Resultado: levantarte finalmente tres veces más cansada de lo que estaría un día normal.

La parte buena es que en el fondo este amasijo de nervios y desvelos, es por una buena causa… Es la mezcla de la ilusión y adrenalina que lo provocan… La parte mala, es que cuando pase toda la marejada me desmoronaré de cansancio y me tendréis que recoger con pala y recogedor, pero… ¿y qué más da? Afortunadamente –y toco madera- éste, mi cuerpo, todavía es capaz de aguantar estos vaivenes…

En fin, duchita, café y… ¡arrancando motores!

domingo, 6 de mayo de 2012

LIBROS TEXTUALES

Recuerdo con nitidez aquel libro de lengua que teníamos en cuarto de EGB. Ese libro, tenía unas cuantas lecciones y todas ellas comenzaban con una lectura sobre temas varios… ¿Os suenan?

En mi caso, con esas lecturas, me llegué a enganchar a la poesía tras quedarme sin aliento tras leer la cosas más preciosa que había leído en mi vida, la Canción Desesperada de Neruda, me entró el gusanillo de la naturaleza con una lectura sobre el parque natural de las tablas de Daimiel, me dí cuenta por primera vez que en este mundo existían cosas tan alucinantes como géiseres en Islandia, aluciné con las elaboradas técnicas de refrigeración en unos baños turcos en Sofía… Y no, no me lo estoy inventado, recuerdo con precisión la distribución de la página, las fotografías -en algunos casos-, los dibujos –en otros-…

Y es más, no soy la única a la que le marcaron estas lecturas… Años después, he comentado esto con amigos con los que compartimos esas clases y algunos de ellos, también las recuerdan con la misma claridad…

Resulta alucínate nuestra capacidad de retención y absorción en la niñez, ¿no? Probablemente, hoy día no seríamos capaces de extraer la misma curiosidad de un simple libro de lengua… Sin embargo, ese libro fue capaz de incrustarse en nuestras mentes frescas, flexibles y sedientas de ser estimuladas…

Es tan tan importante ser estimulado adecuadamente antes de formarte como individuo con opiniones y carácter… Que tengamos conocimiento de cosas increíbles de este mundo como el arte, la naturaleza o el conocimiento, sólo puede hacernos crecer con las ganas de comérnoslo, de calzarnos nuestras botas de exploradores y andar a enfrentarnos a ese País de las Maravillas que todavía no conocemos…