martes, 25 de abril de 2017

MANUAL INFALIBLE PARA LA RELATIVIZACIÓN

(Gracias a Patri por la recomendación de la canción, un beso desde aquí)

He aprendido que sólo cuentan dos cosas. Una, y esto es lo más importante -se inclinó hacia delante y tomó mis manos para apretarlas entre las suyas-, que nadie te va a poder quitar en tu vida lo que has bailado ya. Y dos, que a pesar de las apariencias, no pasa nada. Nadie mata a nadie, nadie se suicida, nadie se muere de pena, y nadie llora más de tres días seguidos. A las dos semanas todos vuelven a engordar y a comer con apetito, te lo digo en serio. Si no fuera así, la vida se habría extinguido en este planeta hace varios milenios. 

Almudena Grandes. Malena es un nombre de tango.

sábado, 22 de abril de 2017

OMBLIGOS

Un punto. Resumiendo todos nuestros anhelos, esperanzas, logros, guerras, Nóbeles, amores, amigos, modas, depresiones, enfermedades, rincones, libros, recuerdos, premios, canciones, avances científicos, arte, experiencias, historias, descendientes, teorías, “likes”, sufrimientos, corrupciones, extinciones, razas, colores, lo más importante de la vida, lo más trivial, todo el sentido de nuestra existencia.

Tan diminuto y tan frágil. Tan insignificante.  







El planeta Tierra visto desde la nave Cassini a la altura de los anillos de Saturno a 1.4 billones de kilómetros. Créditos de la imágen.

martes, 28 de marzo de 2017

TIEMPOS Y ESPACIOS



Il faut, dans ce bas monde, aimer beaucoup de choses,
pour savoir, après tout, ce qu’on aime le mieux.
Les bonbons, l’Océan, le jeu, l’azur des cieux,
les femmes, les chevaux, les lauriers et les roses.

Il faut fouler aux pieds des fleurs à peine écloses;
il faut beaucoup pleurer, dire beaucoup d’adieux.
Puis le coeur s’aperçoit qu’il est devenu vieux,
et l’effet qui s’en va nous découvre les causes.

De ces biens passagers que l’on goûte à demi,
le meilleur qui nous reste est un ancien ami.
On se brouille, on se fuit. Qu’un hasard nous rassemble.

On s’approche, on sourit, la main touche la main,
Et nous nous souvenons que nous marchions ensemble,
que l’âme est immortelle, et qu’hier c’est demain.

A.M.V.H. Alfred de Musset

jueves, 2 de marzo de 2017

GALLETAS DE LA CONCIENCIA

Un pequeño homenaje a todas esas personas que te hacen ver el lado bueno que tiene cualquier situación. Desde aquí, gracias.







miércoles, 22 de febrero de 2017

GENIOS AMARILLOS

Desde hace muchos años, y a pesar de las prohibiciones de mis padres cuando era pequeña, veía esa seria de personajes amarillos, llamada simplemente Los Simpsons. Esta serie de animación protagonizada por una familia cuando menos estrambótica, de alguna manera tenía algo de real –intuía yo-, un ligero parecidos razonable a ciertos comportamientos sociales, exagerados, cómo no. Sólo cuando viví en Estados Unidos, me dí cuenta que, de hecho, Los Simpsons era más bien un documental bien realista –al menos de la sociedad estadounidense- donde muchas cosas que se cuentan (los chicos que se encargan de las bolsas del supermercado, las toneladas de comida que se ingieren, etc), eran reales.

A su vez, también tardé en darme cuenta del tremendo trabajo cinéfilo que hay en Los Simpsons. No fue hasta que vi a Bart protagonizar La Ventana Indiscreta de Hitchcock que indagué en el tema y me quedé impresionada. Creedme, si veis este video-recopilatorio sobre muchas de las películas homenajeadas en los Simpsons, se os abrirá la boca inevitablemente de admiración.


Así, me atrevo a decir, que Los Simpsons, y por tanto su creador Matt Groening, se merece un puro reconocimiento atemporal. Algo así como un podium del Olimpo de las series de todos los tiempos. Además de ser una colección de episodios desternillantes y ácidos, son realmente rigurosos, matemáticos y artísticos. Nunca me canso de verlos.

martes, 14 de febrero de 2017

AMORES DE CARNE Y HUESO


Yo, Rogelio Velasco, con la salud algo quebrantada y no sé si recuperable, dejo a mi segunda mujer mis brazos y mis piernas, en recuerdo de que con unos y con otras la abarqué y la ceñí, la incorporé a mi territorio, la gocé y logré que me gozara. También le dejo mis rabietas de verdugo y mis caricias de arrepentido; mis hoscas vigilias y mis nocturnos de minucioso amador; la melancolía que me provocan sus ausencias y el cielo abierto que acompaña sus regresos; la garantía de saberla dormida a mi lado y la certeza de que velar mi último sueño. 

Buzón del tiempo. Mario Benedetti

lunes, 30 de enero de 2017

PIANOS DE ESTACIÓN



Hoy he acabado (por fin), mi Tour de Francia laboral. Desde Octubre, he visitado once laboratorios diferentes distribuidos por diversas localidades de Francia. La verdad que, he visto tan sólo un pequeño coletazo de sitios que no conocía ya que, mi agenda apretada – y la morriña de mi cama-, sólo me ha permitido tocar chufa, pasar un par de días y volver.

Todos estos viajes he tenido la enorme suerte de hacerlos en tren. Vivir en París, además de ser un privilegio por muchos motivos, tiene una enorme ventaja que es que está muy bien conectada con todos los rincones de Francia. Así que, además de los viajes laborales, también he consumido mucho café en numerosas estaciones de tren.

Y de éstas horas consumidas en estaciones, hay algo que me deja todavía estupefacta y es que, gracias a la maravillosa idea que algún día alguien tuvo de poner un piano en las estaciones, he disfrutado de recitales de música increíbles.

El patrón suele ser el mismo en todos los sitios. De pronto, aparece un personaje que nunca asociarías con la buena música –por ejemplo, un chiquillo con pintas de gamberro y escuchar mala música, o un señor de edad avanzada con su maletín de papeles, o una chica demasiado maquillada y muy a la moda- que posa sus manos en unas teclas inmaculadas y a partir de allí, sólo se suceden Rachmaninovs de vértigo, miradas de sorpresa, fugas de Bach, ojos como platos o improvisaciones de jazz basadas en la obra de Miles Davis, como si fuera lo más normal del mundo.

Las pocas personas que prestamos atención, –éste es otro hecho destacable, ¿qué hay más importante que hacer en una estación que escuchar una música angelical regalada por la cara?- nos quedamos, con cara bobalicona, embelesadas mirando escurrirse esos dedos por las teclas. Luego, cuando esa persona anónima se siente demasiado observada, se levanta, echa un vistazo a su reloj y desparece dejándonos desamparados.

En mi caso, toqué el piano durante seis años y aunque tengo los dedos demasiados oxidados todavía echo algunas mañanas siempre que voy a casa de mis padres. Sin embargo, el tema de las estaciones de tren es otro nivel. Muchísimo más profesional y sin absolutamente nada que ver que el ejercitar los dedos un rato. Es como, si alguna institución defensora de la música, hubiera infiltrado algunos de sus agentes para darle un toque de belleza sorpresa al mundo, que bien necesitado anda últimamente. Desde aquí, aplausos a todos esos pianistas incógnitos.

lunes, 9 de enero de 2017

FUTURO DEL SIGLO XX



El Sant Jordi pasado, uno de los libros que me regalé a mí misma fue un descubrimiento muy sorprendente –al menos para mí- encontrado en una esquina de una de las librerías inmensas que exploré en Paris. El libro se llama “Paris au XXème siècle” (Paris en el siglo XX) y es un libro bastante desconocido de Julio Verne –de hecho, fue encontrado por su bisnieto no hace muchos años después que él lo metiera en una caja tras ser rechazado por su editor-.

Después de unos cuantos meses, tras haber avanzado en mi lista de espera, por fin he dado cuenta de él. Este libro, me ha sorprendido bastante y una puede entender porqué el editor se negó a producir un libro tan diferente al estilo fiel de Verne de aventuras imaginarias y científicas como “Viaje al centro de la Tierra” –cuantas veces me habré leído ese libro-, "20.000 leguas de viaje submarino", "De la Tierra a la Luna", o muchos otros.

Este libro, en realidad, tiene un aire mucho más cercano a “Un mundo feliz” de Huxley o “Fahrenheit 451” de Bradbury. Es un libro crudo donde se relata una sociedad lejana completamente industrializada y dominada por la ciencia –cosa que a priori no tiene porque ser negativo-, donde el arte, la música, al literatura pasa a ser algo de lo que avergonzarse o esconderse –esto resulta, realmente, una pesadilla-.

Un escenario como tal, extrapolado de una lógica impacable desarrollada al principo de la era industrial produce una serie de escalofríos y estremecimientos cuando se describe con buena cuenta de detalle –y también una capacidad de predecir el futuro apabullante: ¡se habla incluso de internet!-. Una acaba el libro, triste, sorprendida y tocada. Sensaciones muy diferentes a la que se tiene al salir del centro de la Tierra, por ejemplo.

En cualquier caso, os recomiendo leerlo, es un libro cortito que se lee muy rapidamente. Os asaltará una ola de tristeza, pero también abrirá vuestros ojos a la importancia del arte, de la literatura, de la imaginación.

sábado, 31 de diciembre de 2016

LABRANZAS, SIEMBRAS Y FUTURAS RECOLECTAS

Como todos los años acabo de hacer mi balance anual del 2016. Este año ha sido un año intenso. Año nuevo en muchos aspectos, año de esfuerzos, de probar el límite de las fuerzas, de muchas primeras veces, de momentos alegros y momentos duros. Un año en el que, tengo la impresión que he estado sembrando muchas semillas. Ahora, en las puertas del 2017, sólo queda esperar a que el destino abonado con esfuerzo produzcan unos frutos jugosos.

   

Os deseo a todos que el 2017 os regale mucha felicidad en forma de sueños cumplidos y esfuerzos recompensados. Que la salud sea la reina de todas las fiestas y que mantengamos, cuando menos, el nivel de felicidad presente. Feliz año nuevo.

domingo, 25 de diciembre de 2016

DESPUÉS DE LA SIEMBRA



Sabiendo hacer atractiva la exigencia y mirando siempre fijamente al horizonte de las ilusiones del porvenir. Se logra con inteligencia, sublimando los esfuerzos, no dándose por vencido cuando las cosas van mal, poniendo algunos toques sobrenaturales que nos elevan por encima de las circunstancias. Los esfuerzos y las renuncias de hoy tendrán su recompensa mañana. Solo quien sabe esperar es capaz de utilizar la voluntad sin recoger frutos inmediatos. 

La ilusión de vivir. Enrique Rojas.

sábado, 17 de diciembre de 2016

BODAS MUNDIALES


En mi vida he estado en muchísimas celebraciones, particularmente bodas. No es sorprendente, para empezar soy la más pequeña de todos mis millones de primos y casi todos casados (curiosamente el corrector ha optado por cansados). Además, a los 14 años empecé a tocar en un cuarteto de cuerda en bodas y banquetes, con lo que tuve la ocasión de ser espectadora de un buen centenar de celebraciones a lo largo de unos cuantos años. Por si esto fuera poco, cuento además con un buen número de amigos que han ido dando el paso desde hace ya años.

El caso es que este año, al asistir a una boda en Alemania y otra en España, me ha chocado el enorme indicador cultural que puede ser una boda. Tener la suerte de estar invitado a una boda –o celebración del estilo- en un determinado país es una experiencia auténtica donde la gente autóctona saca su lado más tradicional para el disfrute de los demás.

A partir de la muestra sesgada de las boda que he asistido, no puedo dejar de extraer observaciones y comparaciones, aún a sabiendas que sólo he atisbado una ranura de diferentes sitios y costumbres. 

Por ejemplo, nunca olvidaré aquella boda en La Paz, Bolivia donde aunque nos reservamos para un buen banquete, la cena nunca llegó y en su lugar aparecieron una buena retahíla de tequilas intercalados con bailes de pañuelos –no os cuento cómo acabó aquello-; o aquellas manzanillas infinitas salpicadas de sevillanas en la boda de mis amigos Susi y David en Jerez de la Frontera; o los juegos interminables entre plato y plato que todos teníamos que realizar a petición de los novios o los amigos en una boda en Mainz, Alemania; o esa boda llena de tapitas y juegos organizados por Francesc y Marta en un pueblo cerca de Girona de cuyo nombre no quiero acordarme; o ese buffet libre de pasta y pollo en pleno jardín con su arco de boda de una buena película holliwoodisense de mi amigos Jackie y Casey en California; o las cantidades infinitas de comidas y bebidas de las bodas aragonesas rematados por unas migas a la pastora a las 5 de la mañana; o el abrazo inmenso que nos dieron los novios de Bolivia al darles su regalo de boda: una batidora de 20 euros –al parecer la costumbre es no regalar nada en esas bodas-.

La verdad es que no estoy segura si estas características reflejan la manera de ser de la gran mayoría de los ciudadanos de su país, pero, en cualquier caso, no deja de dar una referencia más abierta a una única perspectiva de un evento en la que varias generaciones se dan la mano para disfrutar un día con sus seres queridos de la mejor manera que ellos encuentran. Que vivan los novios.

lunes, 28 de noviembre de 2016

QUERIDOS TALONES


Como ya hemos hablado muchas otras veces, el cuerpo humano es realmente un amasijo perfecto de músculos, huesos, órganos inteligentes que activan sus defensas y sus mecanismos con una lucidez de espanto. Eso me lleva maravillando desde hace mucho tiempo: el gran Universo que tenemos en nuestro interior.

Sin embargo, hace un par de días me hicieron daño unos zapatos y me llagaron los talones… Nunca, pero nunca hubiera pensado que unas llagas –en carne viva- en los talones pudieran provocar semejante dolor. Tanto que llevo dos días que ando renqueando aun llevando la heridas con gasas y protección… Ahora entiendo a Aquiles, el angélico.

Y sí, ahora es de esos momentos en lo que me doy cuenta la poca importancia que les he dado yo a mis talones… Voy por la calle y miro a la gente apaciblemente andando como si nada con sus pies limpios de llagas y me invade una inmensa tristeza de haberme tenido que dar cuenta de este modo. Es como aquella vez hace un porrón de años, cuando aprendí a valorar mis pies al hacerme un esguince y adelantarme todo el mundo por la calle, muy a mi pesar.

En fin, talones míos, he aprendido la lección. A partir de ahora os trataré como oro en paño y nunca os dejaré desprovistos de esa piel dura y resistente.

Mi vida es una especia de Llaga No Cicatrizada, como tú dices, y que procuro mantener llena de gentes, accidentes, enfermedades, todo lo que encuentro a a mano. Tienes razón cuando me dices que es una excusa para no vivir mejor, con más sensatez. Pero aunque respeto tus disciplinas y tu saber, siento que si alguna vez he de aceptarme a mí misma, sólo lo lograré pasando a través de las escorias de mi carácter, quemándolas. 

Justine. El cuarteto de Alejandría. Lawrence Durrell

sábado, 26 de noviembre de 2016

EL QUID DE LAS COSAS

Esta semana, tuve la ocasión de asistir a una tesis sobre Filosofía de la Ciencia y escuchar casi cuatro horas de preguntas, reflexiones y cuestiones fundamentales. La verdad es que, en pleno siglo XXI donde todo funciona con plazos, objetivos y resultados, me resultó un viaje al pasado a, quizá, aquella época en la que los filósofos griegos se reunían para preguntarse el porqué de las cosas.

Este video no llega a esos niveles, pero no deja de descubrirnos miradas mucho más profundas de lo que existe aquí y ahora. Desde aquí, os invito a verlo y a tomaros unos minutos para la reflexión y la imaginación. Ya me contaréis.

 
  (Subtítulos no disponibles en castellano todavía)

domingo, 23 de octubre de 2016

LA CUENTA DEL TIEMPO



Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj 

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj. 

Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa. 

Julio Cortazar

sábado, 8 de octubre de 2016

AL ABRIGO DE LAS PALABRAS



Existe en París, en esta ciudad de belleza –material e inmaterial- absoluta, un lugar donde el tiempo se para y una siente que ahí se habla de lo esencial, de lo importante. Donde la atmósfera se recoge, nadie saca su smartphone, ni su cámara, ni su reloj; tan sólo libros, un respeto cordial y una predisposición a dejarse tocar por bellas palabras.

Este sitio, el club des poetes, al que suelo llevar a mis amigos cuando tengo una mínima oportunidad, se creó hace 55 años por el padre del actual dueño, Blais Rosney, también poeta. Yo lo descubrí tan sólo por casualidad, cuando llegué a París y, sabiendo que estaba en una de las ciudades más artísticas que existen, busqué un sitio donde se hablara de literatura, de poesía y, aunque sorprendentemente no hay tantos como pensaba, dí con él.

Aquí, cada martes, viernes y sábado, se cena si se quiere –totalmente casero, con su cuchillo de barra de pan-, se toma un vaso de vino y a las diez, la luz decae y se recita poesía de memoria –única norma de este sitio-, clamándola, sintiéndola y haciéndola llegar a todos. Una de los aspectos más sorprendentes es que la gran mayoría del público es verdaderamente joven, sin llegar a los 30. Desde mi punto de vista, si existen jóvenes que eligen pasar su noche de viernes recitando poesía, el mundo todavía puede ser salvado por su belleza.

Cuando, hay noches temáticas de poetas –como ha sido el caso de Lorca, el siglo de oro o Pessoa-, la cosa resulta algo artificial. Yo soy de las que opino que la poesía no puede traducirse porque la sonoridad, la caída de una palabra hacia la otra cambia y se transforma en otro poema de baja calidad.

Por otra parte, cuando, en noches como en la de ayer, la noche es libre y cada uno recita lo que quiere –y por tanto, la gran mayoría son de poetas franceses-, recibes, de vez en cuando una punzada de belleza que te anula los sentidos y te recuerda porqué en París, se puede encontrar lo que no existe en ningún otro sitio. Para muestra, un botón:

Nous étions faits pour être libres
Nous étions faits pour être heureux
Comme la vitre pour le givre
Et les vêpres pour les aveux
Comme la grive pour être ivre
Le printemps pour être amoureux
Nous étions faits pour être libres
Nous étions faits pour être heureux

Toi qui avais des bras des rêves
Le sang rapide et soleilleux
Au joli mois des primevères
Où pleurer même est merveilleux
Tu courais des chansons aux lèvres
Aimée du Diable et du Bon Dieu
Toi qui avais des bras des rêves
Le sang rapide et soleilleux

Ma folle ma belle et ma douce
Qui avais la beauté du feu
La douceur de l’eau dans ta bouche
De l’or pour rien dans tes cheveux
Qu’as-tu fait de ta bouche rouge
Des baisers pour le jour qu’il pleut
Ma folle ma belle et ma douce
Qui avais la beauté du feu

Le temps qui passe passe passe
Avec sa corde fait des nœuds
Autour de ceux-là qui s’embrassent
Sans le voir tourner autour d’eux
Il marque leur front d’un sarcasme
Il éteint leurs yeux lumineux
Le temps qui passe passe passe
Avec sa corde fait des nœuds

Nous étions faits pour être libres
Nous étions faits pour être heureux
Le monde l’est lui pour y vivre
Et tout le reste est de l’hébreu
Vos lois vos règles et vos bibles
Et la charrue avant les bœufs
Nous étions faits pour être libres
Nous étions faits pour être heureux

Un Homme passe sous la fenêtre et chante, Louis Aragon

No dejéis de pasar la próxima vez que vengáis a Paris.