Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años, puebla un espacio de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.
J.L Borges
El enamoramiento: el sustantivo, el concepto; el adjetivo, el estado, eso si es más conocido, por lo menos el francés lo tiene y el inglés no, pero se esfuerza y se acerca... Nos hacen mucha gracia muchas personas, nos divierten, nos encantan, nos inspiran afecto y aun nos enternecen, o nos gustan, nos arrebatan, incluso nos vuelven locos momentáneamente, disfrutamos de su cuerpo o de su compañía o de ambas cosas, como me sucede contigo y me ha sucedido otras veces, unas pocas. Hasta se nos hacen imprescindibles algunas, la fuerza de la costumbre es inmensa y acaba por suplir casi todo, incluso por suplantarlo. Puede suplantar el amor, por ejemplo: pero no el enamoramiento, conviene distinguir entre los dos, aunque se confundan no son lo mismo... Lo que es muy raro es sentir debilidad, verdadera debilidad por alguien, y que nos la produzca, que nos haga débiles. Los enamoramientos. Javier Marías.
Todavía me acuerdo aquella vez en el conservatorio cuando me topé con la letra de este lieder de Clara Schumann en el libro de armonía. A pesar de estar en alemán -esa lengua de la que nunca me atrajo su sonoridad-, recuerdo que me quedé petrificada. Recuerdo que me pareció la cosa más sincera, dolorosa y honesta que había escuchado en mi corta vida.
Hoy día, las lágrimas de la melancolía todavía me erizan cada centímetro de piel. Y es que ser consciente de las pérdidas es un sentimiento universal.
Ich stand in dunkeln Träumen Und starrte ihr Bildnis an, und das geliebte Antlitz Heimlich zu leben begann. Um ihre Lippen zog sich Ein Lächeln wunderbar, Und wie von Wehmutstränen Erglänzte ihr Augenpaar. Auch meine Tränen flossen Mir von den Wangen herab Und ach, ich kann es nicht glauben, Daß ich dich verloren hab! Clara Schumann (Estaba yo en oscuros sueños y observaba absorto su retrato. Quedamente, el rostro amado comenzó a tomar vida. En sus labios se esboza una mágica sonrisa y brillan sus dos ojos con las lágrimas de la melancolía. También a mi me corren las lágrimas por las mejillas. ¡Ay! todavía no puedo creer que te he perdido!)
Después de coger unos 50 medios de transporte diferentes en los últimos dos meses, vivir apresuradamente, subiendo y bajando por un tiovivo, muestrear la naturaleza humana en todo su esplendor, conocer a seres muy interesantes y disfrutar de ese tipo de cosas que solo la experiencia de hacerlas en ese país ya es en sí, una experiencia; volver al hogar es como un bálsamo necesario…
La sensación necesaria de regresar con un cansancio monumental y saber que tu cura esta allí, finalmente a tu alcance, es de las mejores sensaciones que conozco. Ser consciente de que vas a bien-gastar el tiempo en tomar el sol, pasear o incluso, no hacer nada, sino descansar la mente y el cuerpo, es ya, la mitad del ansiado reposo.
Así, sólo alimentando a nuestro cuerpo con descanso merecido podemos conseguir no perder la energía y el impulso que nos mueve a, posteriormente, lanzarnos a la conquista del mundo de nuevo. En eso estamos, en un balneario mundial improvisado.
En estos tiempos que corren parece cosa de magia ser capaz de juntar todas las parcelas de tu vida en una sola y poder elegir donde quieres vivir, con quién quieres hacerlo y de qué quieres vivir, a ser posible, al mismo tiempo.
Sin embargo, la experiencia y la vida me ha demostrado, que la base del éxito para que todas las piezas encajen es el tesón: no perder la esperanza y nunca cesar en el intento. Así, suavemente, sin grandes pretensiones y aceptando los pequeños retrocesos del camino cuando vienen, las cosas se pueden ir consiguiendo, los objetivos cumpliendo…. Seguramente no todo de golpe, pero gradualmente, como el que hace un puzzle y lo completa paulatinamente.
Granada, agárrate, que nos vamos a reconquistar.
Sin
duda merecía un sitio de honor allí, asignado por las paradojas y piruetas de
un mundo tenaz en demostrar que, pese a que la línea recta estaba ausente de la
naturaleza animal y se prodigaba poco en la naturaleza en general -excepto
cuando la ley de la gravedad tensaba las sogas de los ahorcados-, el caos si poseía
atajos impecablemente rectos que llevaban a sitios precisos en el lugar y en el
tiempo.
Hoy
desde aquí, celebro el día –que desde aquí me invento y propongo- de las
personas creativas y con ideas simples, pero brillantes. ¿Porqué? Porque es
algo que siempre me devuelve la ilusión y la esperanza en el ser humano: la
creatividaddesbordante que se
esconde por los rincones de nuestro planeta, a pesar de las penurias y de las
tristezas.
Así
pues, para celebrar lo perfecto que puede ser el pensamiento simple, os dejo
este corto fabulosísimo que tuve la suerte de disfrutar en un festival, y por
tanto, percatarme de su existencia. De esos pequeños fragmentos de arte que
perviven en tu memoria durante muchos años. Que lo disfrutéis.
Uno de los signos de la madurez es notar que has aprendido a saber conformarte con el hecho de que algunas personas no actúen como tú lo harías. Por ejemplo, con las no-respuestas. Cuando alguien hace una pregunta o está en una situación determinada, una no-respuesta, aunque suele significar “no” es, a mi entender, una manera muy poco elegante de cerrar un tema y que, además hace daño a la otra persona, ya que suelen dejarlas en un limbo, en una incomprensión, en una posición de incertidumbre innata.
Por eso, cuando se es capaz de respirar hondo y aceptar que -aunque no es lo que tú hubieras querido y te sientas decepcionada- no puedes culpar a nadie por no tener el ideal de perfección ante las relaciones humanas tan alto como el tuyo, y tampoco puedes permitir que las fluctuaciones de la vida te dañen más de lo estrictamente necesario, una se siente un poco más poderosa, un poco más hábil a la hora de lidiar con las incomprensiones de la vida.
Otro gran signo de madurez, que tuve la suerte de que un amigo me recordara recientemente –gracias Jorge, un beso desde aquí-, es entender y llevar hasta sus últimas consecuencias el hecho de que nada, o muy pocas en este mundo son importantes. Al final, casi nada importa. Puedes equivocarte, puedes sentirte herida, puedes tomar la decisión que resulte menos adecuada, pero al fin y al cabo, nada de eso importa. El mundo va a seguir su curso habitual, las cosas buenas y malas nos van a seguir sucediendo… y cuanto antes entendamos que esto o lo otro no es para derrumbarse sino para sonreírse ante ello, guardar un buen recuerdo de lo vivido –cuesta el mismo precio- y tomarlo como anécdota –precisamente porque no es tan importante-, antes seremos capaz de vivir nuestra vida de una manera práctica y feliz.
En fin, que los años sigan su curso tiene su lado bueno, nos hace entender cosas a base de pasar a través de ellas, la única manera posible.
Tu
vida, aunque sólo la atisbo a través de una rendija, está claro que lleva un
ritmo distinto de la mía. Y es que hemos crecido. Crecer es empezar a separase
de los demás, claro, reconocer esa distancia y a aceptarla. El entusiasmo de aquellos
encuentros juveniles con personas que despertaban nuestro interés se basaba en
que dábamos por supuesta una permeabilidad continua entre nuestra vida y la de
ellos, entre nuestros problemas y los de ellos, parecía posible la anexión. Es
cierto que aun se dan momentos en que surge esa ilusión de permeabilidad, pero
son momentos extraordinarios y fugaces, a los que no se puede pedir continuidad,
vigencia permanente.
(Otra versión de esta canción, la podéis encontrar aquí)
La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella. Milan Kundera, El libro de la risa y el olvido.
¿Cómo pasa el tiempo, eh? Si parece ayer que nos cogíamos dos maletas llenas hasta los topes, un libro y un paquete de clínex y nos metíamos en un avión rumbo a otro continente… Hoy, cuatro años más tarde (si, si… ¡¡cuatro, jajaja!!) este blog ha paseado por otros continentes, otros países y muchas aventuras…
Hemos subido arriba a las alturas, y nos hemos depositado suavemente contra el suelo. Hemos brincado, hemos hecho piruetas, hemos sido testigos de nacimientos, celebraciones y hasta momentos de gozo absoluto. Pero sobre todo, y ante todo, hemos conocido a almas nuevas, brillantes, poderosas y hemos reconocido a los que, a través del tiempo, la distancia y las circunstancias, nunca se fueron y siempre estuvieron allí.
En estas páginas hay espacio para la reflexión, las bitácoras, los viajes estelares y los terrenales, las experiencias compartidas y todos aquellos instantes que hacen cada sitio, cada momento de nuestra vida, un lugar inolvidable. Bienvenid@.
We do not grow absolutely, chronologically. We grow sometimes in one dimension, and not in another; unevenly. We grow partially. We are relative. We are mature in one realm, childish in another. The past, present, and future mingle and pull us backward, forward, or fix us in the present. We are made up of layers, cells, constellations.
Anaïs Nin